Descubramos los secretos de resistencia física que han convertido a Fernando Alonso en una leyenda viva del automovilismo. A sus 42 años, el piloto asturiano continúa compitiendo al más alto nivel en la Fórmula 1, un deporte donde las exigencias físicas son extremas y pocos logran mantenerse competitivos pasados los 35 años.
La base de un campeón: preparación física sin concesiones
El ovetense comenzó su carrera en la F1 en 2001 con Minardi, pero fue su etapa en Renault donde su preparación física se intensificó. «Durante la pretemporada, dedico entre cuatro y cinco horas diarias combinando cardio y pesas. Es la base que me permite afrontar las 24 carreras del calendario», explica Alonso sobre su rutina.
El entrenamiento cardiovascular es fundamental para un piloto de F1. Las carreras pueden durar más de dos horas sometiendo el cuerpo a temperaturas extremas dentro del cockpit», afirma el Dr. Carlos Rodríguez, fisiólogo deportivo especializado en deportes de motor.
Un cuello de acero para resistir fuerzas sobrehumanas
Los pilotos de F1 soportan fuerzas G similares a las que experimentan los astronautas. En cada curva, el cuello de Alonso resiste el equivalente a 25 kg de peso adicional. Su entrenamiento específico incluye ejercicios con arneses y pesas especiales que simulan estas condiciones.
Este enfoque no es diferente al que necesitan otros deportes de resistencia como el Nordic Walking, donde la técnica correcta potencia los resultados sin aumentar el esfuerzo percibido.
La revolución alimentaria que extendió su carrera
En 2018, Alonso sorprendió al mundo adoptando una dieta vegetariana que, según él, ha mejorado su energía y calidad de sueño. Esta decisión nutricional, similar a los beneficios observados en quienes practican entrenamientos en ayunas, ha optimizado su recuperación entre carreras.
Core: el centro de potencia invisible
El centro abdominal es fundamental para los pilotos. «La zona core de Fernando es como la quilla de un velero: invisible pero esencial para mantener la estabilidad en condiciones extremas», explica su entrenador personal.
Esta capacidad de estabilización también resulta crucial en el ciclismo, como demuestra la relación entre core y rendimiento ciclista.
Recuperación criogénica: el secreto mejor guardado
Tras cada Gran Premio, Alonso se sumerge en baños de hielo a temperaturas bajo cero para acelerar su recuperación muscular. Esta práctica, adoptada desde sus años en Ferrari, le permite estar listo para competir cada dos semanas durante nueve meses consecutivos.
Movimiento constante: el antídoto contra el jet lag
El calendario de F1 obliga a viajar entre continentes constantemente. Alonso combate el jet lag manteniéndose activo incluso en hoteles, similar a quienes buscan acumular 10.000 pasos diarios sin salir de la oficina.
- Nunca pasa más de 3 horas sentado en vuelos transatlánticos
- Realiza micro-entrenamientos en cualquier espacio
- Mantiene hidratación extrema antes, durante y después de los viajes
El desafío vertical: entrenamiento funcional para ganar resistencia
Durante la temporada 2023, Alonso sorprendió a muchos al revelar que utiliza las escaleras de su hotel como gimnasio improvisado, una técnica similar a quienes queman 300 calorías en 20 minutos usando escaleras.
¿Podremos adaptar los secretos de preparación física de los pilotos de élite a nuestra vida cotidiana?
La trayectoria de Fernando Alonso nos demuestra que la longevidad deportiva no es cuestión de talento innato, sino de disciplina férrea y adaptación constante. Sus métodos de entrenamiento, nutrición y recuperación pueden inspirarnos a todos, recordándonos que nuestro cuerpo, como un Fórmula 1, requiere mantenimiento constante para rendir al máximo nivel durante décadas.